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Infarto Agudo al miocardio

Factores de riesgo / protectores

Un primer factor de riesgo a evaluar son los antecedentes de enfermedades cardiovasculares. Según la Encuesta Nacional de Salud (ENS) 2009-2010 (1), un 31% de la población chilena de 15 años o más presenta antecedentes familiares de infarto agudo al miocardio o de accidente vascular encefálico, mientras que un 8,7% tiene antecedentes personales de infarto agudo al miocardio, accidente vascular encefálico o enfermedad vascular periférica. No se encontraron diferencias por sexo respecto de la presencia de estos antecedentes familiares y personales.

Patologías concomitantes, como la diabetes mellitus y la hipertensión arterial, generan un mayor riesgo de presentar un infarto agudo al miocardio. En la ENS 2009-2010 la prevalencia de sospecha de diabetes mellitus tipo 2 en la población de 15 años o más es de un 9,0%, sin existir diferencias entre hombres y mujeres (8,3% y 9,7%, respectivamente). Al analizar esta prevalencia por grupo de edad, se observa que el porcentaje de diabéticos aumenta con la edad, existiendo diferencias significativas entre todos los grupos etarios, llegando a 29,8% en los hombres de 65 años y más. Además, los resultados confirman que la mayor prevalencia de diabetes (19,9%) se encuentra en personas con nivel educacional bajo. Por otro lado, un 30,2% de la población chilena mayor de 14 años presenta antecedentes de diabetes en familiares directos. La misma encuesta indica que la sospecha de hipertensión arterial llega a 27,0% en la población de 15 años y más, sin diferencia significativa entre hombres y mujeres. Esta prevalencia va aumentando conforme se incrementa la edad, desde un 2,6% en el grupo de 15 a 24 años a un 74,7% en el grupo de 65 años y más, con diferencia significativa entre todos los grupos etarios. A medida que se incrementa el nivel educacional la prevalencia de hipertensión disminuye, fluctuando entre un 16,7% en el nivel educacional alto y un 51,5% en el bajo, siendo esta diferencia estadísticamente significativa.

En cuanto a los factores de riesgo sobre la media poblacional, un 47,7% de la población de 15 años y más tiene una glicemia en ayuno superior a 88 mg%, con una prevalencia significativamente mayor en hombres que en mujeres; en los niveles de colesterol un 84% de la población supera los 147 mg/dl. La presión sistólica superior a 115 mmHg está presente en aproximadamente dos tercios de la población (66,8%), siendo significativamente mayor en hombres (79,2%) que en mujeres (55,2%). Conforme aumenta la edad, mayor es la prevalencia de presión sistólica superior a 115 mmHg, llegando a un 95,5% en el grupo de 65 años y más (gráfico Nº 1).

Respecto del consumo de sal, la ENS 2009-2010 arrojó que el 98,9% de los chilenos consume más de 5 gramos de sal diarios, consumo mayor a la dosis máxima recomendada por la OMS (2). La prevalencia fue más alta en los hombres que en las mujeres (99,6% y 98,2%, respectivamente), diferencia estadísticamente significativa. No hubo diferencias por grupo de edad.

En cuanto a la dislipidemia, la ENS 2009-2010 revela que un 38,5% de la población mayor de 14 años presenta niveles de colesterol total mayor o igual a 200 mg/dl y un 12,2% presenta niveles de 240 mg/dl y más, siendo similar entre hombres y mujeres. La prevalencia de sujetos con colesterol elevado (≥200mg/ dl) crece entre los 15 y los 64 años, existiendo diferencias estadísticamente significativas entre los tramos 15-24 años (13,2%), 25-44 años (37,2%) y 45-64 años (58,9%). Al evaluar por colesterol LDL, un 30,3% de la población tiene niveles superiores o iguales a 130 mg/dl, mientras que un 28,3% presenta niveles de colesterol HDL inferiores a 40 mg/dl, con cifras significativamente más altas en hombres (37,6%) que en mujeres (19,3%). Respecto del nivel de triglicéridos, un 31,8% de la población de 15 años o más presenta niveles superiores o iguales a 150 mg/dl, siendo significativamente mayor en hombres (36,2%) que en mujeres (27,6%). Se observa también un aumento de triglicéridos alterados a medida que aumenta la edad, con un 13,4% entre los 15 y 24 años y un 43,9% entre los 45 y 64 años, diferencia estadísticamente significativa.

Cabe destacar que en el grupo de 65 años y más, esta prevalencia disminuye a un 32,9%. Respecto al estado nutricional, los resultados de la ENS 2009-2010 confirman que el 39,5% de la población chilena de 15 años y más presenta sobrepeso (IMC mayor a 25 y menor a 30 kg/mt2) y que el 25,1% tiene obesidad (IMC >30 kg/mt2), destaca la mayor prevalencia de obesidad en las mujeres que los hombres, con un 30,7% y un 19,2%, respectivamente, diferencia estadísticamente significativa. En el sobrepeso, los hombres registran mayor prevalencia que las mujeres, con cifras de 45,7%; y 33,7% respectivamente, que también resultan estadísticamente significativas. La prevalencia de obesidad aumenta con la edad, con diferencias estadísticamente significativas entre los grupos etarios, con cifras de 10,9% entre los 15 y los 24 años y de 35,8% entre los 45 y los 64 años (gráfico nº 1). En este mismo aspecto, destaca que un 49,2% de las mujeres tiene una circunferencia de cintura de 88 o más centímetros, mientras que, en el caso de los hombres, el 20,2% tiene una circunferencia de 102 centímetros o más.

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En relación al consumo de tabaco, según la Encuesta Nacional de Calidad de Vida y Salud (ENCAVI) 2006 (3), la prevalencia de consumo de tabaco en el último mes es de 39,5%, siendo más alta en hombres (44,8%) que en mujeres (34,7%), cifras similares se encontraron en la ENS 2009-2010 (consumo actual de cigarrillos 39,8%, hombres 43,4% y mujeres 36,5%). Esta prevalencia disminuye con el aumento de la edad, siendo la prevalencia más baja de 11,5% en el grupo etario de 65 y más años, presentando diferencias significativas respecto de los grupos más jóvenes. Resultados similares arroja la Encuesta Nacional de Condiciones de Empleo, Trabajo, Salud y Calidad de Vida (ENETS) 2009-201037, con una prevalencia nacional de consumo de tabaco de 38%, siendo en trabajadores hombres y mujeres de 42,1% y 32,0%, respectivamente, con diferencias estadísticamente significativas. Destaca, al igual que en los resultados de la ENCAVI 2006, el grupo de 65 años y más, con la menor prevalencia de consumo en el caso de las mujeres (36,5%).

Respecto a la exposición al humo de tabaco, en la ENCAVI 2006 el 41,3% asegura estar expuesto al humo en su lugar de trabajo, con cifras de expuestos superiores en hombres que mujeres (44,4% y 36,3%, respectivamente). El mayor porcentaje de expuestos lo tiene el grupo etario de 25 a 44 años, con una prevalencia de un 44,3%. Los resultados de la ENETS 2009-2010 (4) presentan una prevalencia de exposición al humo de tabaco en el trabajo de 30,0%, cifra más baja que la arrojada por la ENCAVI 2006 (5), existiendo diferencias significativas entre hombres y mujeres (34,8% y 22,8%, respectivamente). En cuanto a la exposición al humo de tabaco en el hogar, a partir de los resultados de la ENCAVI 2006, se tiene que un 39,8% de los hombres está expuesto, mientras que en las mujeres llega a un 32,8%. El porcentaje de sujetos expuestos al humo de tabaco en el hogar decrece con la edad, fluctuando desde un 44% en el grupo de 15 a 24 años a un 23,1% en los de 65 años y más, las diferencias son estadísticamente significativas.

De acuerdo a la ENS 2009-2010 el sedentarismo (no practicó deporte o actividad física fuera del horario de trabajo, durante 30 minutos o más cada vez, al menos tres veces a la semana en el último mes) alcanza al 88,6% de los mayores de 15 años, siendo las mujeres las con menor nivel de actividad física, con 93,0% de sedentarismo, cifra significativamente superior a la de los hombres (84%). Los grupos etarios mayores presentan cifras significativamente más altas de sedentarismo que quienes tienen entre 15 y 24 años (75,8%), (gráfico Nº 1). El sedentarismo es más alto en el grupo de menor nivel educacional (97,0%) y más bajo en el grupo con mayor nivel educacional. Una de las posibles causas de la inactividad física es la falta de lugares para realizar este tipo de actividades, situación referida en la ENCAVI 2006 por un 9,0% de la población, con diferencias significativas entre las mujeres y los hombres (11,2% y 6,1%, respectivamente). En cuanto a la dieta, un 31,9% de la población mayor de 15 años no consume diariamente frutas o verduras, siendo esta cifra más alta en los hombres que en las mujeres (38,1% y 26,0%, respectivamente). El consumo insuficiente de frutas y verduras disminuye con la edad, fluctuando entre un 35,1% en el grupo de 15 a 24 años y un 27,1% en quienes tienen 65 años o más. Según la ENS 2009-2010, el 84,5% de las personas consume menos de 5 porciones diarias de frutas o verduras.


Referencias

(1) Ministerio de Salud. Departamento de Epidemiologia. Unidad de Estudios y VENT. Encuesta Nacional de Salud 2009-2010. Disponible en: http://epi.minsal.cl. Fecha última consulta: octubre 2011.

(2) Organización Mundial de la Salud. Reducción de consumo de sal en la población. Informe de un foro y una reunión técnica de la OMS. 2007. Disponible en: http://www.who.int/dietphysicalactivity/salt-report-SP.pdf. Fecha última consulta: abril 2010.

(3) Ministerio de Salud. Departamento de Epidemiologia. Unidad de Estudios y VENT. Encuesta Nacional de Calidad de Vida y Salud 2006. Disponible en: http://epi.minsal.cl. Fecha última consulta: noviembre 2011.

(4) Ministerio de Salud – Dirección del Trabajo – Instituto de Seguridad Laboral. Primera Encuesta Nacional de Condiciones de Empleo, Trabajo, Salud y Calidad de Vida (ENETS) 2009-2010.

(5) En Chile se promulgo la Ley de Tabaco el 02 de mayo del año 2006.