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INVIERNO 2004 Brote de Influenza y VRS en la Región Metropolitana
(Semana 31, cierre 7 de agosto 2004)
Antecedentes
A principios de año se recibieron preocupantes noticias
sobre el comportamiento de la influenza en el hemisferio norte.
El CDC reportó que en los Estados Unidos estaba circulando predominantemente
la cepa A(H3N2) Fujian, que no estaba en la composición de la
vacuna del hemisferio norte, provocando altas tasas de incidencia,
e incluso algunas muertes en niños y adolescentes previamente
sanos. Al mismo tiempo, en Chile se detectó la circulación
del virus influenza durante las dos primeras semanas del año y
la ocurrencia de brotes durante el verano, y aunque fueron fenómenos
de pequeña magnitud, estaban fuera de lo esperado. En vista
de esta situación, el Ministerio de Salud decidió reforzar la
campaña de vacunación: se adquirió un 20% extra de vacunas; se
incorporó por primera vez a las embarazadas dentro del grupo a
vacunar y se dispuso adelantar la campaña, que se inició la primera
semana de otoño. Por otra parte, también se preveía
que este año podría haber un mayor brote de virus respiratorio
sincicial (VRS), porque a pesar de que se espera que exista un
brote cada año, el 2003 había estado dentro de límites habituales
y en la literatura se menciona que tiende a haber alternancia
de años con brotes altos y moderados.
La dinámica de los brotes de virus respiratorios
se evalúa semana a semana en la comisión de vigilancia de enfermedades
respiratorias, ahí se recopila y analiza la información de virus
respiratorios en la red de
laboratorios, las tasas de consulta de los centros centinelas
de influenza, la proporción de atenciones de causa respiratoria
en niños en los centros centinelas de IRA, las hospitalizaciones,
las atenciones de urgencia de causa respiratoria y el monitoreo
de las condiciones ambientales y climáticas. Esta información
se entrega a la Comisión IRA que sesiona desde principios de otoño,
coordinada por el SEREMI junto a los Servicios de Salud,
donde en reuniones semanales se toman las decisiones operativas,
como la reconversión de camas pediátricas para aumentar la capacidad
de hospitalización o la apertura dominical de los centros ambulatorios.
Situación de las Enfermedades
Respiratorias Agudas
La circulación del virus influenza se inició
tempranamente este año; los primeros aislamientos, posteriores
a enero, fueron la última semana del verano en Concepción (semana
11) y la primera semana de abril en Talcahuano y Santiago.
La cepa predominante fue Influenza A(H3N2) similar
a la cepa A/Fujian/411/2002, presente en la vacuna del hemisferio
sur que se usó en Chile. Ya la semana 22 baja la circulación de
influenza y se inicia el predominio del virus respiratorio
sincicial, que alcanzó su máximo en la semana 27. Como todos
los años además se detecta circulación de Parainfluenza, Influenza
B y Adenovirus, éste último siempre con una fuerte repercusión
mediática, a pesar de su escaso impacto en la morbilidad.
El peak de circulación de influenza se manifestó, como
es habitual, con altas tasas de consultas ambulatorias, que fueron
absorbidas predominantemente por el sistema de atención primaria
y SAPUS. De acuerdo a las tasas de notificación informadas
por los centros centinelas, durante este año se han atendido aproximadamente
123 mil casos con cuadros clínicos compatibles con influenza (tasa
acumulada nacional de 776 x cien mil habitantes). Esta cifra
es casi tres veces más alta que la incidencia observada el año
pasado para igual período (276 por 100 mil habitantes) e incluso
supera la incidencia acumulada total del año 2003 que llegó a
515 casos por 100 mil habitantes; traducido a atenciones, significa
un exceso de casi 80 mil consultas durante el 2004 comparado con
el año anterior.
El VRS, en cambio, se manifiesta fundamentalmente
a través de la tasa de hospitalizaciones, especialmente en lactantes.
Como se observa en los gráficos, las hospitalizaciones de menores
de un año muestran una tendencia progresiva al alza en forma precoz
y más pronunciada que lo observado
en los años previos, coincidiendo con la detección de la circulación
del virus en los laboratorios, alcanzando el máximo en la semana
27 y presentando luego una brusca declinación.
Entre las semanas 14 y 31 se acumularon 5414 hospitalizaciones
de causa respiratoria en el menor de un año en la Región Metropolitana,
un 60% más que lo observado en igual periodo del año 2003 y el
doble que el 2002. El total de hospitalizaciones pediátricas
de causa respiratoria en ese mismo período alcanzó a 9281 internaciones,
un 43% más que el año anterior y un 31% mayor que
el año 2001, que era el más alto de la serie.
Durante los últimos años el Ministerio, el Instituto de
Salud Pública y las Universidades han realizado importantes esfuerzos
para mejorar la cobertura, calidad y oportunidad de la vigilancia
de los virus respiratorios y la morbilidad por enfermedades respiratorias
agudas. Hoy contamos con más y mejor información sobre los
virus y su impacto en el sistema asistencial, y aunque este factor
puede afectar la comparabilidad de los datos, la evidencia indica
que el invierno de este año la Región Metropolitana sufrió el
brote de VRS más alto que hayamos registrado, junto a un importante
brote de influenza, que afectó a prácticamente todo el país,
para el que afortunadamente la vacuna era eficaz y cuyo impacto
deberemos evaluar.
Preparado por Departamento de Epidemiología y el Laboratorio
de Virus Respiratorios del Instituto de Salud Pública (ISP).
Dra. Ximena Aguilera, BQ Rodrigo Fasce.
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