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GuiaVETA
Guia de Sistemas de Vigilancia de las Enfermedades Transmitidas por Alimentos (VETA) y la Investigación de brotes

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Capítulo II- Organización del sistema VETA

 

1. Notificación

La notificación es el acto mediante el cual el sistema VETA conoce con regularidad y de manera continua y oportuna la aparición de casos de ETA y, principalmente, la existencia de brotes. Ante la aparición de un brote se lleva a cabo la investigación epidemiológica del mismo, que incluye la búsqueda activa de casos y la obtención de la información por medio de encuestas directas.

En esta guía se adopta la propuesta de Bryan, tomada con modificaciones 2, la cual se presenta en el Cuadro 1.

Numerosas ETA cursan con cuadros clínicos semejantes, lo que a veces hace difícil su diagnóstico y notificación, por lo que se hace necesario revisar periódicamente los criterios contenidos en el Anexo F de esta guía.

 

Cuadro 1. Clasificación de las ETA según Bryan (modificada)

E T A

INFECCIONES

Virus

Bacterias

Hongos

Parásitos

INTOXICACIONES

Plantas y Animales Venenosos

Sustancias Químicas

Sustancias Radiactivas

Biotoxinas

Para la notificación de las ETA se sugiere que los servicios de salud empleen la codificación basada en la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE)3, que aparece en el "Anexo A".

Para la correcta identificación y posterior notificación, el personal de los servicios locales de salud debe tener un conocimiento, al menos general, de los síntomas y cuadros clínicos de las ETA más frecuentes en cada país o región. Con este propósito, en el "Anexo E" se presenta un listado de ETA clasificadas según síntomas, período de incubación y tipos de agente; además, se especifica para cada una de ellas los alimentos frecuentemente implicados, muestras que deben ser enviadas al laboratorio y factores que contribuyen a brotes de ETA.

 

2. Fuentes de Notificación

Las fuentes de notificación de las ETA son de naturaleza formal e informal.

La notificación formal de las ETA debe dirigirse a las autoridades de salud y ser realizada por los sistemas de salud, tanto públicos como privados, y de la seguridad social; por personas encargadas de grupos humanos, como comunidades semicerradas (guarderías, escuelas, prisiones, cuarteles, geriátricos y otros); y por laboratorios públicos y privados. Todas estas fuentes deberán notificar las ETA por la vía y formas seleccionadas (formularios, reportes oficiales, e-mail, fax, radiograma, teléfono, correo, etc.).

Una modalidad de VETA es escoger en determinadas áreas de riesgo "puestos centinelas". Los criterios de selección son: lugares que presentan riesgos de brotes epidémicos de ETA (escuelas, guarderías, comedores colectivos, cocinas industriales y otros) o servicios locales de salud que tengan un mayor registro de ETA (servicios de emergencia, consulta externa de algunos hospitales, servicios de toxicología, etc.).

La notificación informal se genera ocasional o espontáneamente, sin que exista por parte de los informantes compromisos ni obligatoriedad y pueden ser:

 

No intencionales: Son aquellos episodios aislados de casos o brotes, conocidos por el sistema VETA a través de rumores, informaciones accidentales, noticias (oral, escrita o televisiva) o quejas por alimentos deteriorados.

Intencionales: Se realizan de manera organizada, con la finalidad de hacer conocer al sistema VETA la aparición de casos o brotes.

Esta notificación puede originarse en enfermos, sus parientes o amigos, personas de la comunidad e instituciones que tienen implantados métodos simplificados de vigilancia por síntomas y signos de ETA.

Existen muchas formas para la detección y reporte de las enfermedades en el ámbito local, provincial y pueden ser incorporadas en el Programa de Vigilancia de la ETA, estando entre las más comunes:

  • Reporte obligatorio o voluntario de enfermedades infecciosas específicas según el sistema epidemiológico de cada país.
  • Registro pasivo de los registros de consulta diaria de consultorios, policlínicos y hospitales.
  • Informes de la población ante las unidades de salud.

  • Informes de centros de trabajo, escuelas y otros centros cerrados.

  • Ausencia de estudiantes y trabajadores a sus actividades estudiantiles o de trabajo.

  • Reportes de centros-centinela en el ámbito de centros asistenciales, escolares o poblaciones establecidos para ciertas enfermedades.

 

Lo fundamental es que todas las notificaciones estén articuladas con el sistema VETA y que éste tenga la capacidad de responder oportuna y eficazmente. Las personas que notifican deben tener la seguridad de que la información es considerada e investigada y que, además, se toman las medidas de intervención. Con este fin, la población en general (amas de casa, escolares, maestros, lideres comunitarios, etc.), deben conocer las principales características clínico-epidemiológicas de las ETA, porqué y cómo ocurren, la importancia de la notificación del caso o sospecha, así como las medidas para su prevención.

Otra modalidad de la vigilancia de las ETA consiste en considerar los servicios propios del Programa de Inocuidad de los Alimentos, laboratorios clínicos y de alimentos, centros de información toxicológica y otros, como fuente especializada de notificación permanente de ETA. Así, la vigilancia se encamina al aislamiento e identificación de agentes causales y a la determinación de ciertas pautas epidemiológicas de los agentes que permitan obtener información esencial, no disponible exclusivamente a través de métodos clínicos.

Para mejorar los reportes de casos y brotes de ETA se recomienda desarrollar las siguientes actividades:

  • Revisión de los mecanismos de información existentes en el sistema de vigilancia de enfermedades, que pueden ser incorporados en el sistema de vigilancia de las ETA. Entre estos se pueden señalar: el sistema alerta-acción, el sistema de información diaria, los informes estadísticos y otros.
  • Identificar los tipos de información que no pueden ser obtenidos a través de los sistemas establecidos pero que necesitan ser colectados por los sistemas existentes con los datos recolectados del sistema VETA estableciendo las vías, métodos y sistemas.
  • Identificar, motivar e incorporar instituciones, dependencias y personal dispuesto a colaborar.
  • Todo el personal que se pretenda incorporar al sistema deberá capacitarse para lograr una respuesta adecuada.
  • Disponer de líneas telefónicas para que la población haga sus reportes y, para ello, anunciarlos en guías telefónicas u otros métodos convencionales.
  • Establecer libros de Registro en las unidades correspondientes de salud.
  • Actividades de divulgación y comunicación de riesgos para estimular la participación en el Programa.
  • Estimular los reportes del turismo, mediante un sistema especifico.
  • Reporte de laboratorios sobre aislamiento de bacterias como E. coli O157:H7, Salmonella, Shigella, Vibrio cholerae 01-0139, o confirmación de infecciones por virus como el de la Hepatitis A, o en el caso de diagnóstico de parásitos como Fasciola hepática, Taenia saginata, Trichinella, Cyclospora cayetanensis, o Giardia lamblia.

Toda unidad dedicada a la prevención y a la epidemiología debe tener bien definida la recepción de quejas y denuncias sobre aspectos sanitarios en establecimientos, con relación a la venta de alimentos en mal estado, vencidos y sobre casos y brotes de ETA.

Figura 2: Flujograma de información de un Sistema VETA

Ante denuncias de brotes de ETA debe brindarse la mayor prioridad para el estudio, control y demás acciones correspondientes.

Siempre se debe pedir al denunciante que provea nombres de otras personas que hayan asistido al evento y, por lo tanto, estarán bajo sospecha, estén o no enfermos, y el nombre de cualquier otra persona que se conozca, que presente la misma sintomatología.

Las personas que reciban las quejas deberán estar entrenadas, no solamente para dar una atención eficiente, sino para dar orientaciones adecuadas.

 

3. Notificación de Casos

La notificación de casos de ETA marcha en forma independiente a la notificación de brotes. Esta notificación es importante porque permite una mayor aproximación a la real incidencia y se convierte en potencial fuente primaria para la detección de brotes. Algunas ETA (por ejemplo, campylobacteriosis, hepatitis A, shigellosis) podrían presentarse con mayor frecuencia como casos y no necesariamente como brotes, por lo cual estas entidades deberán estudiarse apropiadamente de acuerdo a las posibilidades e intereses.

Ante toda sospecha o caso compatible con ETA se debe preparar un informe conciso y sencillo. Con este fin es importante aplicar una definición de caso de ETA (Ver Definición de Caso).

Una vez establecido o confirmado el diagnóstico de los casos notificados de ETA, el personal de salud los compara con registros previos con el fin de verificar si existe alguna similitud o aspecto en común (consumo de un mismo alimento o idéntico lugar de ingestión), con otros casos y trata de reconocer la existencia de un brote. Intenta entonces una primera caracterización del posible brote según variables de tiempo, lugar y persona. Si el brote se confirma, se procede a investigarlo como tal (Ver Investigación de brotes).

 

4. Notificación de Brotes

La notificación de brotes puede hacerse a través de las fuentes formales e informales. La sospecha de un brote de ETA (dos o más casos), es razón suficiente para su investigación. Esta sospecha tiene su origen en:

  • Información de la comunidad sobre la presencia de dos o más personas enfermas.
  • El informe del personal de salud en el sentido de que han sido observados dos o más casos de ETA, presuntamente relacionados y de acuerdo a la definición de brote.
  • Los informes de casos ETA, que después de una cuidadosa revisión, pueden revelar una aparente similitud entre los casos, ya sea por características comunes de sexo, edad, ocupación, lugar de residencia, fecha de aparición de los síntomas, alimentos consumidos, lugar de consumo, etc.

Para la notificación, todos los brotes deben tener diagnóstico de enfermedad o síndrome por evidencia clínico-epidemiológica y la confirmación del agente por el laboratorio. En todo caso si no se identifica el agente se debe notificar el diagnóstico clínico más probable de la enfermedad.

La notificación de brotes debe circular a los diferentes niveles del servicio oficial siguiendo el flujograma de la Figura 2, que es el mismo camino utilizado por las enfermedades de notificación obligatoria.

 

5. Periodicidad y Flujo de la Información

La aparición de brotes y casos de ETA debe ser comunicado con la periodicidad indicada a las autoridades locales (notificación) para que éstas procedan a tomar las medidas de intervención pertinentes a nivel local.

La notificación final de los brotes se realiza una vez obtenidas las conclusiones, las que se incluyen en el Formulario VETA 10.

 

6. Formación de un equipo de investigación

La investigación de ETA requiere de la integración de un equipo técnico formado, al menos, por un profesional (médico clínico, epidemiólogo o sanitarista, veterinario) con apoyo de un higienista de alimentos, inspectores de salud o personal de enfermería. Idealmente debería participar un microbiólogo, un químico, un especialista en comunicación y otros si fuera necesario. En los brotes es conveniente, si se justifica, tener incluido en el equipo especialistas de otras instituciones tales como ministerios de agricultura, pesquería, industria, universidades y otros, con la finalidad de multiplicar la capacidad técnica, operativa y material del equipo de trabajo.

Los equipos deberán estar organizados con una composición estable, desarrollando actividades de información y coordinación entre los participantes en el estudio de brotes durante todas sus fases.

Para la conducción del grupo se designará un responsable entrenado profesionalmente que domine el método epidemiológico y tenga nociones sobre inocuidad de los alimentos. Será el encargado de controlar y emitir las informaciones sobre el brote, de indicar las primeras acciones de intervención y de elaborar el informe preliminar y definitivo.

El equipo de investigación dispondrá de los recursos materiales necesarios para el estudio del brote incluyendo movilidad (vehículo, combustible), equipo (materiales para manejo de muestras, para el proceso de información), papeles y formularios, y facilidades para el envío de materiales, entre otros.

Toda unidad local de atención en salud, vinculada al sistema de vigilancia de ETA, deberá tener una guía con la composición del equipo de investigación de brotes, las instituciones y sus números telefónicos.

El nivel de atención primaria dispondrá de modelos de encuesta epidemiológica y materiales para toma de muestras; a fin de que el personal, tan pronto detecte los primeros casos, pueda recolectar la información preliminar y proceder a la toma de muestras hasta que llegue el equipo de investigación a completar el estudio. Para ello deberán estar debidamente capacitados.

 

7. Capacitación del equipo

Es necesario establecer un sistema de capacitación continua que permita al equipo conocer:

  • La real magnitud e importancia del problema de las ETA.
  • Los objetivos del sistema de vigilancia.
  • El rol individual en el estudio de los brotes y los procedimientos que les corresponde desarrollar.
  • La interpretación adecuada de los resultados de los estudios.

 

8. Requisitos para el Personal que Investiga

Toda investigación deberá estar asociada a una alta ética profesional de las personas que intervienen; por lo que el personal debe, ante todo, explicar a los interesados el propósito de la visita, presentarse de forma amistosa y darle confianza a los entrevistados. El investigador deberá evitar actitudes que puedan causar rechazo en los entrevistados; aun si se sospecha que son responsables por el brote.

 

2.  Bryan, F.L. Diseases Transmitted by Foods (A Classification and Summary)

3.  Organización Mundial de la Salud. 1992 Clasificación Estadística Internacional de Enfermedades y Problemas Relacionados con la Salud. 10ª Revisión . Traducción al Español de la OPS. Washington, USA. Publicación Científica N°554. Tres volúmenes. 1995


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