¿Qué es la Tos Convulsiva o Tos Ferina?

La Tos Convulsiva, Coqueluche o Tos Ferina es una enfermedad bacteriana aguda, producida por el bacilo Bordetella pertussis o, menos frecuentemente, por el bacilo Bordetella parapertussis. Esta enfermedad es de mayor gravedad en los menores de un año.

Los cuadros causados por los bacilo B. pertussi y parapertussis son similares, aunque parapertussis es generalmente más suave y sólo es posible diferenciarlos a través de exámenes de laboratorio.

 

¿Cómo se presenta la enfermedad?

La enfermedad se inicia con un romadizo de comienzo lento y con tos irritante. Esta tos de a poco, en un plazo aproximado de una o dos semanas, se vuelve paroxística. Los paroxismos son  accesos de tos repetidos y violentos, que pueden ser seguidos de un silbido (estridor) al inspirar y, en ocasiones, de vómito. Esta tos puede permanecer durante 2 meses o más, aún cuando la enfermedad aguda haya terminado.

Se reconocen tres períodos en la enfermedad:

·                    Período catarral: se caracteriza por romadizo, malestar, falta de apetito,  tos nocturna y, en algunas ocasiones, fiebre. Este período dura aproximadamente 2 semanas y se puede confundir con cualquier otro cuadro de enfermedad respiratoria.

·                    Período paroxístico: durante aproximadamente 4 semanas se producen  accesos de tos que terminan en un silbido o estridor al inspirar. Su principal característica es la dificultad que se produce al inspirar, luego de accesos de tos repetidos y violentos de aproximadamente 5 golpes cada uno.  Esta tos puede estar acompañada de un moco grueso que obstruye las vías respiratorias, de secreción nasal espesa y de vómitos.

Los niños menores de 6 meses, que no tienen la fuerza necesaria para toser, no presentan paroxismos si no apneas, es decir, imposibilidad de respirar, siendo ésta la principal causa de muerte relacionada con Tos Convulsiva.

En este período se pueden presentar complicaciones, como pérdida de conciencia, convulsiones y neumonia, especialmente entre los niños menores de un año. Aunque no ocurre a menudo, las complicaciones pueden producir daño cerebral.

Los adultos y adolescentes frecuentemente no presentan el cuadro de estridor y paroxismo. Por esta razón, en general una persona de cualquier edad que presenta tos por causa desconocida durante más de 14 días es conveniente que consulte un médico, para estudiar posible Tos Convulsiva.

·         Período de convalescencia: después de 6 semanas desaparecen los otros síntomas, mientras las crisis de tos perduran, disminuyendo progresivamente.

  

¿Cómo se transmite la Tos Convulsiva?

La Tos Convulsiva es altamente contagiosa cuando hay un contacto prolongado con la persona enferma, por ejemplo en el hogar, colegio, sala cuna o jardín infantil.

La bacteria, que vive solamente en el ser humano, se aloja en la boca, garganta, y/o la nariz de la persona infectada, transmitiéndose por contacto directo de persona a persona, mediante gotitas de secreciones respiratorias expulsadas al respirar, toser o estornudar.

Estas gotitas se depositan también en las manos del enfermo cuando éste se las lleva a la boca o al estornudar y, de esta manera, el bacilo se transmite  a los demás a través de los objetos que toca la persona enferma.  

El momento de mayor transmisión de la enfermedad se produce durante el período catarral, entre los 5 y 7 días de enfermedad, aunque puede extenderse hasta tres semanas si el enfermo no ha recibido tratamiento. Por esta razón, es necesario separar a la persona sospechosa de tener esta enfermedad de los lactantes que no han recibido aún la vacunación DPT y de los niños de corta edad, hasta que el paciente haya recibido por lo menos 5 días de tratamiento.

 

 ¿Cómo se diagnostica la Tos Convulsiva?

Se sospecha de Tos Convulsiva cuando una persona tiene tos que dura por lo menos siete días, acompañada de paroxismos, estridor o silbido al inspirar o bien vómitos inducidos por la tos. Esta sospecha se confirma a través de exámenes de laboratorio y evolución clínica del enfermo.

También se considera como caso de Tos Ferina a una persona que presenta los síntomas descritos anteriormente y ha tenido contacto con un paciente con diagnóstico confirmado, sin necesidad de exámenes de laboratorio.

 

¿Cómo se trata la Tos Convulsiva?

Tanto los niños como los adultos con enfermedad aguda, deben acudir inmediatamente a un centro de salud. En niños menores de un año es conveniente consultar apenas se presentan los primeros síntomas.

Un diagnóstico y tratamiento antimicrobiano temprano pueden disminuir la severidad de los síntomas y limitar el período de contagio.

El tratamiento se basa en terapia de antibióticos y, si el paciente no tiene su esquema de vacunación al día, se administrará la vacuna correspondiente.

 

¿Cómo se tratan los contactos?

Se considera “contacto” a cualquier persona que haya estado durante un tiempo prolongado con el enfermo durante su período catarral y primeras semanas del  período paroxístico.

Cuando el enfermo consulta, el equipo de salud decide si es necesario administrar medicamentos al grupo familiar u otras personas que hayan tenido contacto con el enfermo, para evitar el contagio.

Especial atención merecen los niños menores de 6 meses que han tenido contacto con un enfermo de Tos Convulsiva y que no han recibido sus tres dosis de vacuna DPT-Polio, pues la enfermedad representa mayor severidad a esa edad. Por otra parte, los contactos menores de siete años (hermanos o hijos del caso, por ejemplo) que no tienen completas sus vacunas DPT no deben asistir a clases y, de acuerdo a lo que determine el personal de salud, serán vacunados contra esta enfermedad.

El tratamiento de los contactos sólo es efectivo si la persona ingiere los medicamentos todos los días que se le indica. De otra manera, además de no ser efectivo crea resistencia del bacilo a los antibióticos.

 

¿Cómo se previene la Tos Convulsiva?

La principal medida para prevenir esta enfermedad es la vacunación con DPT. Su efectividad se obtiene solamente después de la 3ª dosis, por lo que es fundamental mantener a los niños con todas sus vacunas al día, de acuerdo al calendario de vacunación infantil.

La vacuna DPT, constituida por los toxoides diftérico y tetánico y Bordetella pertussis (componentes contra Difteria, Tétanos y Tos Convulsiva), se aplica a los 2, 4 y 6 meses de edad, junto con la Polio y la vacuna Hib (contra infecciones por Haemophilus influenzae b). A los 18 meses y 4 años de edad, se administra un refuerzo de vacuna DPT y Polio.

Es importante subrayar la necesidad de promover en la población medidas de higiene adecuadas, como lavado prolijo y frecuente de manos, especialmente si existe contacto con un caso de enfermedad respiratoria.

El personal de salud que tiene el primer contacto con un paciente sospechoso de Tos Ferina debe notificar a las autoridades de salud correspondientes, con el fin de comenzar el estudio de posibles contactos u otros casos de la enfermedad. Esta medida preventiva es de gran importancia para proteger la salud de la población.

 

Fuentes: Manual para el control de las enfermedades transmisibles. Decimosexta edición, Publicación Científica Nº 564, OPS.
Circular Nº 4F/3, 25 enero 1996, Programa Ampliado de Inmunizaciones, Ministerio de Salud.
Situación de la Tos Ferina, Chile 1997. Departamento de Epidemiología, Ministerio de Salud. Mayo 1998.

 

Preparado por Verónica Child G.