Tétanos y tétanos neonatal

 

¿Qué es el tétanos?

El Tétanos es una enfermedad aguda, producida por una exotoxina del bacilo tetánico (Clostridium tetani), que prolifera en el sitio de una lesión. Se caracteriza por producir contracciones musculares dolorosas, primero en músculos de la cara (maseteros)  y del cuello y luego en los del tronco. En los niños prepúberes y adultos, uno de los primeros signos es la rigidez abdominal, aunque a veces este signo se limita a la zona de la lesión. Se presentan, así mismo, espasmos generalizados.

Esta enfermedad, que se presenta en forma de casos esporádicos, tiene una alta letalidad, con alrededor de un 40% de muertes sobre el total de casos.

En el caso de niños recién nacidos, la enfermedad se conoce como Tétanos Neonatal. A nivel mundial tiene una letalidad aún más alta, alcanzando aproximadamente el 80% de los casos.

El diagnóstico del Tétanos está basado fundamentalmente en datos clínicos y epidemiológicos, por la dificultad de aislar el agente en laboratorio.

  

¿Cómo se transmite el Tétanos?

El reservorio de este microorganismo es el intestino de humanos y animales como el caballo, la tierra y objetos contaminados con heces de animales o humanas. No existe transmisión de persona a persona.

Las esporas tetánicas, que están diseminadas ampliamente en la tierra, polvo de la calle o heces de animales y humanas, se  introducen en el cuerpo a través de heridas, lesiones leves, inyecciones con agujas contaminadas, mordeduras de animales  u  otras causas.

Por sus características microbiológicas, el agente no es erradicable, por lo que el riesgo de enfermar está siempre latente.

Se pueden producir casos a partir de lesiones que se consideran insignificantes para justificar atención médica.

 

¿Cómo se trata el Tétanos?

 El Tétanos es una enfermedad grave, que requiere hospitalización. Al alta, el paciente será vacunado, de acuerdo a sus antecedentes.

 Al mismo tiempo, el centro de salud debe efectuar la notificación al Servicio de Salud correspondiente, para identificar las áreas potenciales de riesgo.

¿Cuáles son las medidas preventivas contra el Tétanos?

En 1975 se introdujo en el esquema obligatorio de vacunación chileno la vacuna DPT, que protege contra el Tétanos, la Difteria y la Tos Convulsiva. Esta vacuna se aplica  en una primera serie de tres dosis antes del año de edad y se refuerza a los 18 meses y a los cuatro años. Luego, en el 2º año de Educación Básica se aplica la vacuna DT, contra el Tétanos y la Difteria. Esta medida, además de reducir drásticamente el número de casos de esta enfermedad, ha producido su desplazamiento hacia edades mayores.

 Como medidas de prevención del tétanos se recomienda:

·                    Mantener a los niños con todas sus vacunas al día, de acuerdo al calendario de vacunación infantil.

·                    Tener un buen manejo de las heridas, a través de su limpieza y tratamiento correspondiente, según la gravedad del caso.

·                    Vacunación preventiva de acuerdo a la normativa establecida, en caso de heridas en la población adulta.

 

 

Tétanos Neonatal

 

¿Qué es el Tétanos Neonatal?

Se llama tétanos neonatal a la infección del recién nacido debido a la introducción de esporas tetánicas a través del corte del cordón umbilical con un instrumento sucio, generalmente durante partos no atendidos profesionalmente. Se puede producir también después del parto, al “curar” el muñón umbilical con sustancias contaminadas.

Un signo común entre los recién nacidos afectados es la incapacidad de alimentarse, por dificultad progresiva para succionar. Durante los primeros días de vida, el recién nacido llora y succiona adecuadamente y luego, dentro de un período que puede variar de 3 a 28 días, comienza a tener dificultades para llorar y alimentarse debido a la rigidez de los músculos faciales (trismo). También se presenta rigidez generalizada y espasmos.

 

¿Cuáles son las medidas preventivas frente al Tétanos Neonatal?

El tétanos neonatal tiene una estrecha relación con una atención inadecuada del parto. En Chile esta enfermedad se presenta como casos esporádicos, el último caso de tétanos neonatal se presentó en 1996, el nivel de atención profesional del parto alcanza un 98% y la cobertura de vacunación infantil es mayor al 90%. Por estas razones, a diferencia de lo que ocurre en otros países de Latinoamérica, no se justifica la vacunación regular a las embarazadas.

Sin embargo, como medidas de prevención del tétanos neonatal es recomendable:

·                    Lograr un 100% de atención profesional del parto

·                    En casos excepcionales, vacunar a aquellas embarazadas que la autoridad sanitaria considere en situación de riesgo.

Fuentes: “Situación del Tétanos y Tétanos Neonatal en Chile, 1987 – 1er. Semestre 1998”. Departamento de Epidemiología, Oct. 1998, Ministerio de Salud.
“Manual para el Control de las Enfermedades Transmisibles” Decimosexta edición, OPS.

Preparado por Verónica Child G.