RUBÉOLA

 

 

¿Qué es la Rubéola?

 

La Rubéola es una enfermedad infecciosa transmisible, de baja gravedad y es producida por un virus de la familia Togavirus del Género Rubivirus, que produce un cuadro leve en los niños y algo más complicado en personas adultas.

 

 

El problema de salud pública es cuando la enfermedad afecta a mujeres embarazadas y puede causar problemas al feto, lo que es conocido como Síndrome de Rubéola Congénita.

 

 

Actualmente es una enfermedad sujeta a eliminación en Chile y en toda América, por lo que los casos son esporádicos y se presentan especialmente en hombres jóvenes y adultos.

 

¿Cuáles son los síntomas de la Rubéola?

En los adultos, la enfermedad generalmente comienza con fiebre leve, dolor de cabeza, malestar general y, a veces, conjuntivitis y romadizo. Los niños, en cambio, habitualmente presentan pocos síntomas generales o bien no los muestran.

Aproximadamente al 5º día de iniciados esos síntomas, aparecen pequeñas y finas manchas rosadas difusas que pueden confundirse con sarampión o escarlatina. Se inician en la cara y, después de un día, se generalizan a todo el cuerpo, manteniéndose durante alrededor de tres días.

El signo más característico de la enfermedad se presenta antes de la erupción, como linfadenopatía postauricular, occipital y cerebral posterior, es decir, ganglios hinchados detrás de las orejas y en la zona del cuello.

En mujeres adultas se produce a menudo dolor o inflamación de articulaciones.

Cerca de la mitad de las personas infectadas no presentan síntomas clínicos ni erupción manifiesta.

  

 

¿Por qué es importante controlar la Rubéola?

 

El control de la Rubéola es importante ya que, si afecta a la mujer embarazada durante el primer trimestre de gestación, existe entre un 80% y un 90% de probabilidad de que el feto nazca con una malformación congénita, que puede hacerse evidente al momento de nacer o luego de 2 o más años. También puede producirse aborto espontáneo o muerte intrauterina.

 

El riesgo desciende a un 10% aproximadamente, si la embarazada se infecta en la semana 16 y es raro que se produzcan malformaciones si la infección se produce después de la semana 20.

 

Este  cuadro, conocido como Síndrome de Rubéola Congénita (SRC), puede ocasionar una o más anomalías en el niño, como sordera, ceguera, malformaciones cardíacas y retraso mental, entre otras.

 

  

¿Cómo se transmite la Rubéola?

 

El reservorio de esta enfermedad es el ser humano. La infección se transmite por contacto directo con los enfermos, a través de gotitas o secreciones de las vías nasales y de la faringe.

 

El período de incubación de la enfermedad es de 14 a 21 días y se puede transmitir una semana antes del período de erupción y, por lo menos, cuatro días después que éste empiece. Dado que  no siempre se presentan síntomas, es posible que una persona aparentemente sana transmita el virus.

 

Los lactantes con Rubéola Congénita expulsan grandes cantidades de virus en las secreciones faríngeas y en la orina y son una importante fuente de infección para sus contactos.

 

En medios cerrados, como internados o grupos militares, pueden  sufrir la infección todas las personas susceptibles que tengan contacto con el virus, ya que se trata de una enfermedad altamente contagiosa.

  

 

¿Cómo se diagnostica la Rubéola?

 

Se puede confundir la rubéola con otras enfermedades que producen exantema o manchas en la piel. Por esta razón, frente a la sospecha de un caso, el personal de salud debe notificar el caso a la Autoridad Sanitaria y obtener una muestra de sangre para su confirmación.

 

 

 

¿Cómo se trata la Rubéola?

 

La rubéola no tiene un tratamiento específico, sólo es necesario aislar relativamente al paciente para evitar el contagio de contactos, especialmente mujeres embarazadas. Los enfermos no deben asistir a clases, al trabajo o a sus actividades durante siete días a partir de la erupción y, en lo posible, deben mantenerse en un cuarto privado.

  

 

¿Cómo se previene esta enfermedad?

 

En 1990 se introdujo la vacuna contra la Rubéola en el esquema de vacunación obligatorio chileno. Esta vacuna, llamada Tresvírica (contra Rubéola, Sarampión y Parotiditis), se aplica al año de edad y se refuerza durante el 1er. año de Educación Básica.  Además en el 2005 se realizó una campaña en los niños menores de 5 años donde se aplicó la vacuna Sarampión – Rubéola.

 

Para prevenir el Síndrome de Rubéola Congénita, Chile llevó a cabo en 1999 una campaña de vacunación en mujeres entre 10 y 29 años, alcanzando coberturas sobre el 95%  de la población objetivo.  A contar de esa fecha, solo se ha confirmado un caso de rubéola en mujeres el año 2005, reflejando el éxito de la estrategia realizada y se asegura la protección de la mayoría de las mujeres. 

 

 

 

¿Qué hacer frente si se sospecha de Rubéola?

 

Consultar a su médico y, si corresponde a una sospecha de Rubéola, este deberá contactarse con Epidemiología de la Región correspondiente a: