La meningitis es una enfermedad
generalmente grave, que tiene variadas complicaciones según el agente que la
causa. Estos pueden ser virus o bacterias, que provocan síntomas muchas veces
similares y diferentes grados de recuperación. Esta enfermedad siempre requiere
un tratamiento rápido, por la velocidad de su evolución y la posibilidad de
secuelas o de muerte.
1. Neisseria meningitidis,
bacteria causante de la enfermedad
meningocócica.
2. Haemophilus influenzae b,
bacteria causante de diversas infecciones, entre ellas de meningitis por Hib
3. Diferentes virus del grupo
enterovirus, que atacan el sistema respiratorio y digestivo causando, entre
otras infecciones, la meningitis viral o
aséptica.
La Enfermedad Meningocócica
corresponde a la manifestación clínica de la infección producida por la
bacteria Neisseria meningitidis o Meningococo. Existen diversos serogrupos
de esta bacteria, siendo los más importantes los A, B y C. Los serogrupos A y C
son los principales responsables de las epidemias. El serogrupo B está
generalmente asociado a casos esporádicos, aunque puede causar algunos brotes.
El Meningococo puede afectar
diversos órganos:
Ø cuando la bacteria ataca las meninges (membranas que envuelven
el cerebro), produciendo inflamación del líquido cerebro espinal, hablamos de Meningitis meningocócica;
Ø si la infección se disemina por vía sanguínea, produce un cuadro
llamado Meningococcemia, que consiste en una septicemia que puede
presentarse con o sin meningitis y cuya evolución puede ser aguda o fulminante.
Se caracteriza por un rápido colapso circulatorio con rash hemorrágico.
El cuadro más frecuente causado por
el meningococo es la meningitis
meningocócica, que se caracteriza por un comienzo repentino y cuyos
síntomas más frecuentes son:
-
fiebre,
-
decaimiento,
-
dolor de cabeza intenso o llanto persistente en
niños pequeños,
-
náuseas y a menudo vómitos,
-
rigidez de la nuca,
-
el signo
más característico es la existencia de manchas
de color rojo vinoso en la piel.
Las enfermedades meningocócicas se transmiten por contacto directo con personas infectadas, que pueden ser
enfermos o portadores sanos asintomáticos, a través de gotitas y secreciones de
las vías nasales y faringe (por ejemplo, al toser, estornudar, besar). la
transmisión de la meningitis no es tan fácil como, por ejemplo, la del resfrío
y no se contagia por contacto casual con un enfermo o portador.
Su período de incubación es de dos
a diez días, luego del cual es poco probable que se desarrolle la enfermedad.
El diagnóstico se
realiza a través de la evaluación clínica de los síntomas y se confirma en
laboratorio por detección de la bacteria meningitidis en muestras de líquido
cefalorraquídeo (LCR). Posteriormente, se realiza la tipificación de la
Neisseria meningitidis para determinar el serogrupo (A, B, C u otro) y la
sensibilidad a antibióticos.
La meningitis afecta principalmente
a niños menores de 5 años. Para evitar secuelas, como sordera total o parcial,
es fundamental tratar a tiempo la enfermedad, Por otra parte, con tratamiento
adecuado, la enfermedad tiene actualmente alrededor de un 6% de letalidad.

Debido al peligro de contagio y
a la posibilidad de brotes o epidemia, el personal de salud debe desarrollar
rápidamente las acciones necesarias para detener la cadena de transmisión, a
través de la identificación y tratamiento de los contactos.
Se considera “contacto” a las
personas que viven y duermen con el enfermo o permanecen 5 horas o más dentro
de un recinto cerrado con él, por ejemplo la familia, compañeros de sala cuna,
internados, cuarteles o pasajeros de un mismo bus en un viaje de 5 horas o más.
El personal de salud evalúa las diferentes situaciones, para determinar si
compañeros de curso o de trabajo de una persona enferma necesitan tratamiento
preventivo. Los enfermos y contactos que han recibido tratamiento no significan
peligro de contagio para otras personas.
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Se consideran factores de riesgo de
contraer la enfermedad:
-
el hacinamiento en viviendas, escuelas, sitios
laborales, etc.
-
los estados de deficiencia inmunitaria (“bajas
defensas”)
-
dormir bajo el mismo techo, compartir habitación
o permanecer por cinco horas o más en un recinto cerrado con un enfermo
-
Las infecciones respiratorias por virus provocan
estados de deficiencia inmunitaria, por lo que aumentan el riesgo de contraer
enfermedades meningocócicas.
Para prevenir la enfermedad se
recomienda:
-
mantener un buen estado de salud
-
mantener un buen estado de higiene bucal y
personal
-
mantener una buena higiene del hogar
-
lavarse las manos frecuentemente
-
cubrirse la boca y la nariz al toser o estornudar
-
evitar el intercambio de saliva a través de
chupetes, mamaderas, juguetes u otros
utensilios que los niños se lleven a la boca
-
ventilar diariamente la ropa de cama y las
habitaciones
-
mantener una temperatura corporal adecuada,
evitando enfriamientos y resfríos
-
evitar permanecer en lugares hacinados y mal
ventilados
Existe vacuna específica para el
Meningococo C y una vacuna combinada para serogrupos A y C. Ambas están
recomendadas como medida de control en caso de brotes epidémicos producidos por
estos grupos, debiendo ser administradas antes o durante el peak estacional .
No se recomiendan como medida de prevención de la población general, dado que
ofrecen escasa protección en los menores de 2 años, a la corta duración de la
inmunidad que confiere y al escaso efecto de refuerzo de la revacunación. La
aplicación de estas vacunas depende de la evaluación que realizan las
autoridades de salud en cada situación de brote y la determinación de la
efectividad de las diferentes medidas de control.
Para las enfermedades producidas por
Neisseria meningitidis B no se cuenta
aún con vacuna eficaz.
Los síntomas de esta infección son
similares a los producidos por el meningococo, descritos anteriormente. La
enfermedad afecta principalmente a niños de 2 meses a 5 años de edad. Su
comienzo puede ser repentino o lento y es común que se presente confusión
progresiva o coma.
La bacteria Haemophilus influenzae b, además de la meningitis, es causa de otras enfermedades, como
la neumonía por Hib, artritis séptica, celulitis, pericarditis y osteomielitis.
En Julio de 1996 se incorporó al programa de vacunación obligatorio
chileno la vacuna contra Haemophilus influenzae b, con un esquema de tres
dosis, a los dos, cuatro y seis meses de edad.
Esta medida espera proteger a los niños menores de un año
contra las enfermedades invasivas producidas por Haemophilus influenzae b
(Hib), dentro de las cuales se encuentra la Meningitis por Hib.
Luego de iniciada la vacunación, se
ha observado en el país una fuerte disminución de estas enfermedades invasivas
graves.
3. Meningitis
Viral o Aséptica
La meningitis viral es la
forma más común de meningitis. Se trata de una enfermedad grave, pero raramente
fatal en personas con un sistema inmune normal.
El cuadro agudo tiene una duración de 7 a 10 días. Las secuelas, consistentes
en debilidad, espasmo muscular, insomnio y cambios de la personalidad pueden
durar hasta un año, pero la recuperación es generalmente completa.
La
mayoría de los casos de meningitis viral o aséptica son causadas por
enterovirus, como los coxsackie B y echovirus, aunque los virus herpes y el
virus del sarampión también pueden causar la enfermedad.
Los enterovirus,
presentes en todo el mundo, son un grupo de 65 agentes diferentes, que pueden
causar infecciones asintomáticas, manifestaciones febriles no específicas,
síntomas respiratorios o diversas enfermedades, como arritmia, insuficiencia
cardíaca y meningitis aséptica.
Estos virus se transmiten fácilmente y se multiplican en las vías digestivas o respiratorias,
pudiendo afectar diversos tejidos u órganos. El ser humano es el único huésped
conocido.
Los niños pequeños son más sensibles a la infección, que se transmite en forma fecal-oral (principal vía de
contagio entre los niños) o respiratoria, a través de contacto directo con
saliva, esputo o secreción nasal. Este contacto se puede producir al tocar las
manos de una persona portadora del virus o cualquier objeto infectado. El virus
no se transmite por vía aérea y probablemente tampoco por contacto con agua o
alimentos contaminados.
El período de
transmisión del
virus comienza aproximadamente 3 días después de adquirida la infección y dura
aproximadamente hasta 10 días después del desarrollo de los síntomas. El
período de incubación del virus puede
ir de 3 a 7 días desde el momento en que se adquiere la infección.
Es
difícil evitar el contacto con el virus, pues existe el estado de portador sano
del virus o bien personas que sólo tienen la enfermedad en forma leve, similar
a un resfrío.
En caso de contacto con enfermos, se recomienda:
Ø lavado frecuente y cuidadoso de manos
Ø no compartir cubiertos o vajilla con la persona enferma
Ø en instituciones, como salas cuna, internados, hospitales u
otras, se debe desinfectar superficies y objetos que hayan tenido contacto con
el paciente con una solución de agua con cloro.
El virus coxsackie B es el principal
causante de meningitis.
Los síntomas de la meningitis,
aunque pueden ser diferentes en cada persona, en general incluyen fiebre, dolor
de cabeza intenso, rigidez del cuello, fotofobia, somnolencia o estado de
confusión, náuseas y vómitos. Si la infección es causada por coxsackie o
echovirus, se presenta una erupción similar a la rubéola. Los síntomas
intestinales y respiratorios, en cambio, pueden ser causados por enterovirus propiamente
tal. En niños pequeños es más difícil identificar los síntomas, que pueden
incluir fiebre, irritabilidad, dificultad para despertar o rechazo a la
alimentación.
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El
diagnóstico definitivo se realiza en laboratorio mediante aislamiento viral en
líquido céfalo raquídeo, pero por la tardanza del resultado no es útil para
determinar tratamiento.
No existen antivirales
específicos para el tratamiento de la
meningitis viral, por lo que solamente se recomienda reposo, ingerir gran cantidad de
líquido y medicamentos para bajar la fiebre, aliviar el dolor de cabeza o
tratar las complicaciones. En personas inmunodeprimidas o gravemente enfermas
se pueden evitar infecciones graves con el uso de inmunoglobulinas.
Fuentes:
-
Infecciones meningocócicas, Depto. Epidemiología MINSAL.
http://epi.minsal.cl/epidemiologia/conozca/meningitis.html
- OPS. Manual para el control de las enfermedades transmisibles,
16° edición, Publicación Científica N°564.
- CDC, Bacterial Meningitis, General
Information. http://www.cdc.gov/ncidod/dbmd/diseaseinfo/meningitis_g.htm
- Epidemic
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http://www.who.int/inf-fs/en/fact105.html
- CDC:
Control and Prevention of Meningococcal Disease and Control and Prevention of
Serogroup C Meningococcal Disease: Evaluation and Management of Suspect
Outbreaks. MMWR Feb,14, 1997/Vol. 46/N° RR-5
- Bulletin
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France, 1990-1997. N°
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- CDC (1997) ” Control and Prevention
dof Meningococcal Disease and Control and Prevention of Serogroup C
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Outbreaks”.(Recommendations of the Advisory Comittee on Immunization Practices.
ACIP)
- CDC, Editorial Note. http://www2.cdc.gov/mmwr/mmwrsrch.htm
- CDC, Viral (Aseptic) Meningitis.
Wysiwyg://5http://www.cdc.gov/ncidod/dvrd/virlmen.htm
- CDC, Non-Polio Enterovirus
Infections. http://www.cdc.gov/ncidod/dvrd/entrvirs.htm
- Aide-Mémoire No 174, Révisé juin
1998. http://www.who.int/inf-fs/fr/am174.html
Documento elaborado por Verónica
Child