Hepatitis B
La hepatitis es una enfermedad viral
que agrupa a varias infecciones producidas por organismos diferentes que, al
inicio, producen síntomas similares. Las más conocidas son las Hepatitis A, B,
C, D, E y G, pero se siguen detectando otros tipos. Se diferencian
principalmente por sus mecanismos de transmisión y los daños que provocan a
largo plazo. Para establecer el diagnóstico, la determinación del tipo de
organismo que afecta a la persona (A, B, C, etc.) se lleva a cabo a través de
exámenes de laboratorio.
Las formas más comunes son Hepatitis A (o Hepatitis infecciosa) y
Hepatitis B (o Hepatitis serológica).
La
Hepatitis B es una infección causada por un virus hepadnavirus, de la familia Hepadnaviridae,
que ataca el hígado, pudiendo producir daños severos a este órgano y, en
algunos casos, la muerte.
Esta enfermedad es un problema de salud pública que afecta a personas en todo
el mundo. Las estadísticas indican que una de cada 100 personas que tienen
hepatitis B desarrolla formas fulminantes de la enfermedad que obligan, en
situaciones extremas, a un transplante hepático. Otras pueden derivar en cáncer
de hígado.
¿Cuáles son los síntomas de la Hepatitis B?
Cuando se presenta la
enfermedad, los casos clínicos pueden tener los siguientes síntomas: ictericia
(piel y ojos toman un tono amarillento); orina oscura; pérdida de apetito;
náuseas; vómitos; fiebre; molestias estomacales; mucho cansancio; malestar general; sensibilidad
del cuadrante superior derecho del cuerpo.
Sin embargo, no todas
las personas infectadas desarrollan los síntomas de la enfermedad.
Por
otra parte, un porcentaje de aquellos que se enferman continúan llevando el
virus después que han pasado los síntomas. Estas personas, llamadas portadores,
tienen la enfermedad en forma crónica y pueden infectar a sus contactos por el
resto de su vida.
Se
reconocen, por lo tanto, diferentes formas de presentación de la enfermedad:
§
Hepatitis
B aguda
Alrededor de un 25% de
las personas que contraen esta enfermedad tienen los síntomas clínicos,
incluyendo ictericia.
Un alto porcentaje de
personas infectadas no tiene síntomas, por lo que no se diagnostica la
enfermedad.
Menos del 1% de las
personas con Hepatitis B aguda tienen la enfermedad en su forma fulminante, con
consecuencias de muerte o necesidad de transplante hepático de urgencia.
§
Hepatitis
B crónica
Se estima que el
80% de las personas que han tenido infección aguda no logran desarrollar una
respuesta inmunitaria que les permita eliminar el virus, transformándose en
portadores crónicos.
Luego de un
período que puede variar entre algunos años hasta más de 20 o 30 años, cerca de
un 25% de estos portadores crónicos pueden presentar daños hepáticos, como
cirrosis severa con insuficiencia hepática grave que puede llevar a la muerte.
¿Quiénes
están en mayor riesgo de desarrollar Hepatitis B crónica?
Los recién nacidos que se infectan,
generalmente no presentan signos ni síntomas, pero tienen un 90% de
posiblidades de desarrollar a través de los años una hepatitis crónica,
cirrosis o carcinoma hepatocelular.
En
general, las personas con infección inicial asintomática también tienen mayor
riesgo de transformarse en portadores crónicos.
El
riesgo de que esta infección se transforme en crónica disminuye en relación con
la edad de la infección. Así, los adolescentes y adultos que se infectan tienen
más probabilidades de desarrollar síntomas, pero, inversamente, es menos
probable que hagan hepatitis B crónica.
Sólo
entre el 5 y el 8 por ciento de los adultos se transforma en portador crónico,
aunque pueden sufrir períodos de enfermedad aguda.
¿Cuál es la situación epidemiológica
de la Hepatitis B?
En el mundo hay aproximadamente 350
millones de portadores crónicos de hepatitis B. Se desconoce el número de
personas infectadas en nuestro país y la Vigilancia Epidemiológica de las
Hepatitis virales es difícil, porque sus distintos tipos provocan cuadros
clínicos bastante similares. Un porcentaje importante de infecciones es
detectado sólo en los Bancos de Sangre, por lo cual hay una gran cantidad de
personas que desconoce su condición de portador.
¿Cómo se transmite la Hepatitis B?
A
diferencia de la Hepatitis A, en su forma B la Hepatitis no se transmite por
vía fecal-oral. El virus de la Hepatitis B se encuentra en la sangre y en casi
todos los fluidos corporales, sin embargo sólo se ha demostrado que son
infectantes la sangre, la saliva, el semen y las secreciones vaginales. Así, se
puede transmitir el virus por:
·
relaciones
sexuales con una persona infectada;
·
vía
perinatal, de madre infectada al recién nacido en el momento del parto.
El hecho de que una persona ya tenga Hepatitis
A o C, que también se transmite por sangre, no impide que se infecte con
Hepatitis B.
¿Cuál es
el período de transmisión de la Hepatitis B?
El único reservorio del virus de la Hepatitis B es
el ser humano. En general, dependiendo de la cantidad de virus que penetra en
el organismo, del modo de transmisión y del estado general de la persona que lo
recibe, el período de incubación de la Hepatitis B varía de 45 a 180 días, con
un promedio de 60 a 90 días.
Una vez que una persona está infectada con el virus,
potencialmente puede transmitir el virus durante toda la vida.
¿Cómo se
previene la Hepatitis B?
Existe una vacuna
preventiva que la OMS ha recomendado agregar a los programas nacionales de
inmunización sistemática de lactantes, adolescentes o ambos grupos en todos los
países, lo que sucede en aproximadamente 100 naciones.
En Chile, esta vacuna no está incluida en el
programa obligatorio, pero se aplica a grupos considerados de riesgo, como el
personal de salud con riesgo a exposición a sangre, pacientes en hemodiálisis y
a personas que determine la autoridad de un hospital o un Servicio de Salud, de acuerdo al riesgo al que se consideren
expuestas y sus condiciones de salud.
Por otra parte, como ya se ha señalado, los
recién nacidos de madres infectadas con el virus de la Hepatitis B tienen
grandes posibilidades de desarrollar la enfermedad en forma crónica, por lo
cual es muy importante que la mujer embarazada conozca si tiene la infección
antes del parto. Si el examen es positivo, es recomendable que el niño sea vacunado al nacimiento y, luego, al cumplir
un año.
¿Quiénes están en riesgo de infectarse con el
virus de la Hepatitis B?
Aunque esta enfermedad no es común en
la población general, existen grupos de personas en mayor riesgo de adquirirla.
Estos están constituidos por personas que:
·
trabajan en contacto directo con sangre
humana
·
viven
en la misma casa con alguien que tiene la infección crónica
·
comparten
escobillas de dientes o máquinas de afeitar con personas infectadas
·
usan
drogas ilícitas inyectables
·
tienen
más de una pareja sexual, tanto heterosexual como homosexual
·
trabajan
o viven en instituciones para personas discapacitadas mentalmente
·
viajan
a áreas de gran prevalencia de la enfermedad
·
tienen
hemofilia
·
están
en diálisis
Actualmente
en el mundo y específicamente en Chile, la transmisión de la infección por
transfusiones sanguíneas o hemoderivados es muy poco probable, ya que desde
1983 los Bancos de sangre llevan a cabo el examen de Hepatitis B en forma
rutinaria, junto con el test de sífilis.
¿Qué hacer
en caso de sospecha de infección con el virus de la Hepatitis B?
Aunque no existe un
tratamiento específico para la Hepatitis B aguda, al tener contacto a través de
cualquiera de las formas mencionadas con el virus o presentar los síntomas
característicos de la enfermedad, es importante consultar en un establecimiento
de salud para confirmar el diagnóstico a través de pruebas de laboratorio;
recibir vacunación, si así lo determina el médico tratante, y conocer las
medidas necesarias para evitar el contagio a otras personas.
Por otra parte, en caso de confirmarse la
infección, el personal de salud debe efectuar la notificación correspondiente. La rápida identificación y
notificación de los casos de Hepatitis B aguda es fundamental para monitorear
la incidencia de la enfermedad en los diferentes grupos de edad de la
población; determinar las características epidemiológicas de las personas
infectadas; conocer la fuente de infección y tomar las medidas preventivas para
evitar la transmisión a los contactos.
Fuentes:
Documentación
elaborada por el Departamento de Epidemiología, Ministerio de Salud. Chile.
Manual para el Control de las Enfermedades Transmisibles, Decimosexta edición,
Publicación Científica 564, OPS.
http://www.hepnet.com/indexfr.html
http://www.cdc.gov/ncidod/diseases/hepatitis/hepatitis.htm
http://www.cdc.gov/nip/manual/hepa/hepa.htm
Preparado por Verónica Child G.