Menú Principal

Brucelosis

La brucelosis, fiebre de Malta o fiebre ondulante, es una zoonosis bacteriana producida hasta donde se conoce, por 6 especies del género Brucella. La enfermedad en humanos produce signos inespecíficos similares a una gripe. Animales de distintas especies constituyen el reservorio de estas bacterias, y bajo ciertas circunstancias esta infección se puede transmitir al hombre. Afecta principalmente a países sin medidas fuertes de salud pública y salud animal. Hasta hace algunos años, la principal fuente de infección para el hombre lo constituían los productos y subproductos lácteos no pasteurizados. Hoy cobra cierta importancia la transmisión a través de contacto directo con animales infectados o productos o secreciones de abortos con mucosas o piel erosionada. Las especies animales más afectadas son los bovinos, porcinos, cabras, ovejas y perros. Los gatos no son afectados por esta bacteria.

La brucelosis es catalogada como enfermedad ocupacional, principalmente para granjeros, trabajadores pecuarios, trabajadores de mataderos, carniceros, personal de laboratorio y Médicos Veterinarios, y como tal, debe notificarse y tratarse con cargo a la Ley 16.744.

La vigilancia de brucelosis se justifica porque:

  • Es una enfermedad que se puede prevenir, tanto en animales como humanos.
  • Es una enfermedad que posee riesgo ocupacional, principalmente en Médicos Veterinarios, granjeros, trabajadores pecuarios, trabajadores de mataderos, carniceros o cualquier persona que por su labor tenga contacto con animales, sus carnes o leche potencialmente infectados.
  • Es una enfermedad que puede afectar a animales en estrecho contacto con niños, ancianos, mujeres embarazadas o personas inmunocomprometidas, como son las mascotas caninas.
  • Puede presentarse como cuadros clínicos graves.
  • Está asociado a prácticas deficientes de crianza de animales, de elaboración de productos lácteos o de falla en la cocción de las carnes, lo que requiere ser detectado, investigado y fiscalizado.
  • Es un agente utilizado en el pasado como arma biológica.
  • Presenta elevados costos socioeconómicos, por concepto de ausentismo laboral, hospitalización, tratamientos médicos, exámenes, consultas médicas especializadas y rehabilitación.
  • Genera pérdidas económicas debido al decomiso de productos y subproductos de la industria de alimentos.

Los objetivos que se pretende lograr con esta vigilancia son los siguientes:

  • Detectar oportunamente cualquier caso de brucelosis en todo el territorio nacional.
  • Monitorear y detectar cambios en la dinámica epidemiológica de esta enfermedad.
  • Identificar oportunamente los factores de riesgo de transmisión como, por ejemplo, métodos deficientes en la crianza de animales, métodos deficientes en la mantención de la inocuidad alimentaria, venta de productos y subproductos lácteos no pasteurizados, o bien, falta de elementos de protección personal durante faenas pecuarias (atención al parto, faenas de ordeña, entre otras) o veterinarias (atención al parto de animales menores), para intervenir oportunamente en su control y evitar casos secundarios o brotes.
  • Retroalimentar con información a otras áreas tanto del MINSAL como SEREMI de Salud para el enfrentamiento integrado de casos y brotes.
  • Difundir información actualizada de la situación de esta enfermedad tanto a autoridades, intra/intersector y población general.

 

Referencias
Organización Panamericana de la Salud. Zoonosis y enfermedades transmisibles comunes al hombre y a los animales: bacteriosis y micosis. 3º ed. Washington, D.C.: OPS, 2001. 3º vol. (Publicación científica y técnica Nº 580).
CDC. http://www.cdc.gov/brucellosis/index.html
WHO. http://www.who.int/zoonoses/diseases/brucellosis/en/